sábado, 16 de enero de 2010

2010

Año nuevo, vida... ¿nueva?

Un año atrás estaba preparando finales. Hoy, me levanto todos los días a trabajar en lo que quiero. El 2009 fue el mejor año de todos los tiempos, así que necesariamente el 2010 va a ser malo. O al menos no tan bueno.

Ya empezó mal, murió Sandro. No era nadie mío, pero causa tristeza. De otras muertes me he enterado también, y de gente relativamente cercana que está llegando a sus últimas horas. Ahora por h o por b no puedo ver el inicio de la nueva temporada de Bones. Sí, nimiedades. Por colgada, bue, porque todo el mundo es colgado, no se da lo de trabajar con los brasileros. Deberé reveer esa cosa que tengo de tardar semanas en responder los mails, o en decidirme a hacer las cosas.

Pese a lo anterior, no sé si fatalista eso o lo que escribiré. No estoy mal, me es imposible estar mal. Vienen The Cranberries, la banda que me gusta. Se separaron 28 días antes del fallecimiento de mi padre, y ahora se han reunido y pisan por primera vez mi país. Loada sea Dolores O'Riordan, pionera, descubridora para el grupo irlandés de las tierras pampas. Ella, que me levantó total y absolutamente el ánimo en el 2007, que venía malísimo hasta que vino y cantó. Y ahora viene toda la banda. ¿Podría estar más feliz? Creo que no. De hecho, si tocan Ridiculous Thoughts, podré morir tranquila.

I feel alright
And I cried so hard
The ridiculous thoughts
I should have lied

1 comentario:

cranfandy dijo...

Ahi estaremos! Los Crans son lo mas...casi 15 años esperando este reci :P
Salu2 desde montevideo,
Andrea