Todos dormían en el Drakkar, anclado en las afueras de Montpellier, esperando que el capoporto despertara de su largo sueño y les apruebe el amarre. Todos menos ella. Recostada en su cama, la Capitana se había ido a dormir cansada, contenta su alma por el trabajo cumplido. ¡Y casi en fecha! ¡Por fin todos juntos! Pero no. Fue ponerse el camisón para conseguir desvelarse. La noche, encima, era calma, de luna llena, y en la ciudad no había nadie despierto. Las cantinas del puerto vacías, cerradas. Apenas se sentían las olas al mecer suavemente al barco. Y ni aún así podía dormir.
Cerró los ojos, se cruzó de brazos, y comenzó a escuchar el ruido de un martillo golpeando un cincel. Hierro fundido, Verona. Se vió a ella misma en su taller, lágrimas en los ojos, los labios cerrados con fuerza para ocultar la amargura. Cerró los ojos allí, en el taller, y se vió en su habitación, curando las heridas de Brynhilde. Llanto. Ojos enrojecidos, y un recuerdo de la infancia.
"....
>> Völsung era el hijo del rey Reir, el hijo de Sigi, hijo de Odín. Völsung estuvo durante siete años en el vientre de su madre, y se decía que o el joven besaba a su madre o moriría. Völsung tenía una hija llamada Sgny, que estaba casada con Siggeir, rey de Gothland.
Tarja se detuvo para limpiar la cara a Wal, que como siempre se había ensuciado con tierra. Brynhilde se cruzó de brazos, enojada: la Saga de Völsung era su favorita, pero con la pequeña interrumpiendo perdía la gracia.
- Ven, Brynh, hazle unas trenzas mientras sigo la historia, manténla quieta - indicó la madre.
>> Durante la celebración del matrimonio en la casa Völsunga y mientras el pueblo estaba sentado alrededor del fuego, entró un anciano envuelto en una capa, clavó una espada en un tronco de madera hasta la empuñadura, prediciendo grandes cosas del héroe que fuera capaz de sacarla de allí e inmediatamente desapareció
- Era Odín - afirmó Brynh, alegre por saber la respuesta -y la espada...
- Era la espada Gram - continuó Tarja - muchos probaron sacarla, pero solo Sigmund, hijo de Völsung, pudo hacerlo. <<
- Gram - repitió Wal, aunque quizás era una morisqueta con sonido ¡no sería esa su primer palabra!
- Nothung - agregó la mayor, y su madre asintió.
..."
Wal abrió los ojos, enrojecidos, y siguió curando al cuerpo inerte de Brynhilde. Nothung yacía allí, a su lado, un herrero avezado notaría la aflicción en su templado acero. De nuevo abrió los ojos, en el taller. Arrojó agua fría en el molde, y con presteza talló las runas.
Se incorporó sobre su cama para buscar debajo de ella. Tomó una funda de cuero y piel y salió a cubierta. El Drakkar quieto, las aguas calmas; la luna llena gigante sobre el horizonte. Soltó las cuerdas y el acero por vez primera vió el cielo y apuntó a Luna.
- Gram - repitió Wal, pero no era esta vez una morisqueta. Enfundó la espada, y al fin pudo dormir.
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