miércoles, 24 de noviembre de 2010

Llegaron a la sala cabizbajos, en silencio.

- No puede ser que nos haya olvidado.

- ¡Tantas cosas hemos vivido juntos!

- ¡Y nos teme!

- Aquí está la mano de Loki, se los aseguro.

- Va a recordarlos, no se preocupen, denle tiempo.

- ¿De dónde se conocen?

- De cuando cayó en Guastalla, yo encontré a su hermana y a ella en el camino, y las llevé a Mantúa, donde vivo, a un convento-hospicio. Allí las cuidaron, y con Waltraute estuvimos trabajando en la traducción de unos textos antigus de botánica.

- ¿Y por qué te recuerda?

- No lo sé, a decir verdad no lo entiendo. Habrá que indagar más en qué recuerda y qué no.

Bjorn fue a preparar algo de desayuno, y los otros ofrecieron a Theo, ya que allí era "el conocido de Wal" que se quede con ellos, en la habitación de huéspedes. Así él de algún modo la hacía confiar en ellos, y no se escapaba apenas pudiera caminar.
El viejo aceptó, y mientras desayunaban los vikingos se repartieron tareas. Stian iría con Theodoro a la residencia donde estaba para buscar todas sus pertenencias. Brynjar y Olé, al mercado por comida y Bjorn, a la herrería a trabajar.

- Ejem - interrumpió el viejo - antes de empezar les recomendaría algo... no se ofendan, claro.

- ¿Sí?

- Creo que les facilitaría la vida en la ciudad, recortar el pelo, la barba y asearse un poco, aparte de usar ropa limpia.


Los cuatro lo miraron así:

- Insisto, tomen el consejo, quizás así Wal los acepta más rápido.

Bjorn infló el pecho, se cruzó de brazos, levantó la barbilla y dijo: - Sólo por ella haría algo así.
Los otros tres asintieron y confirmaron que harían eso, así que mientras el viejo terminaba de desayunar se fueron los cuatro al lavadero, cuchillo en mano, y se dispusieron a cortar el cabello y la barba (alguno también las uñas).
Luego, uno por uno se fueron bañando y del sótano tomaron unas ropas de "hombre decente" que Wal les había comprado, allá lejos y hace tiempo, "por si alguna vez aceptaban acompañarla a un evento social de Verona".

- Mejor - señaló el viejo cuando reaparecieron los cuatro caballeros.

- Somos el hazmerreír del pueblo vikingo - respondió Olé.

- No creo que haya muchos más por aquí.

- Nah, sólo la Orden completa y Svein, el que anda con la Marquesa.

No hay comentarios.: