viernes, 27 de enero de 2012

Silvi, Provinzia degli Abruzzi

Los trabajadores del puerto vociferaban, entonando alguna canción, mientras el drakkar amarraba en Silvi. El viaje había terminado sin más inconvenientes, y hasta tuvieron la suerte de llegar a puerto antes del cierre del despacho de aduanas: podrían desembarcar esa misma noche.

- Nosotros amarramos hoy, así que ganamos la apuesta - afirmaba serio Gerucho, mientras ataba con fuerza una cuerda. Tenaz había sido en su bautizo como tripulante, sin dudas sería bien recomendado para ese puesto.

Unas decenas de minutos más tarde, la rubia había terminado el papeleo, y mientras los demás buscaban sitio donde dormir, ella salió a recorrer tabernas. Era muy tarde, pero a esas horas solía estar Lazarus tomando algo. O al menos eso hacía cuando vivía en Verona... No tuvo suerte Wal esa noche, no halló al peculiar caballero, y terminó en la posada indicada por el resto, vencida durmiendo sobre la cama sin desarmar.

No hay comentarios.: